Nuevo Servicio de Mediación Familiar

 

 

Creemos en la Mediación como forma de resolver los conflictos de forma más personal y autónoma. En la Mediación las partes son las protagonistas y crean sus propias soluciones, respondiendo estas a unas necesidades personales. No se les quita el poder de decidir, este poder se enfoca en resolver los problemas y se transforma en responsabilidad a la hora de cumplir lo pactado.

Creemos que las personas deben tener sus propias herramientas a la hora de resolver sus diferencias y no dejarlo todo en manos de un tercero ajeno al problema. Este camino es más duro pero a la larga es el único posible si queremos una ciudadanía responsable y activa.

 

La Mediación entra dentro de la Justicia Restaurativa, una Justicia que pone el foco de interés en resarcir a la víctima. Además, trata de que el culpable sea consciente del daño que ha hecho para que no vuelva a ocurrir, darle la responsabilidad que le corresponde, no quitársela. Las experiencias europeas están dando muy buenos resultados en todos los sentidos, nosotras también creemos en esta nueva forma de afrontar los conflictos.

 

Pero, ¿Qué es la mediación?

 

Es un proceso estructurado, en el que dos o más partes en un litigio intentan voluntariamente alcanzar por sí mismas un acuerdo sobre la resolución del litigio con la ayuda de una persona neutral y cualificada ajena al conflicto.

La mediación se considera una solución más rápida y, en la mayoría de los casos, más barata que los pleitos judiciales ordinarios. Evita el enfrentamiento entre las partes que es inherente al proceso judicial, y les permite mantener su relación profesional o personal más allá del conflicto. La mediación también brinda a las partes la oportunidad de resolver el conflicto mediante soluciones creativas que no serían posibles en un pleito judicial.

 

La mediación constituye una variante del proceso de negociación. Si bien aplica a esta las mismas reglas generales, difiere de la negociación en que entra en escena un tercero denominado mediador.

 

El rol de la persona mediadora es el de un facilitador, quien recoge inquietudes, traduce estados de ánimo y ayuda a las partes a confrontar sus pedidos con la realidad. En su rol, la persona mediadora calma los estados de ánimos exaltados, rebaja los pedidos exagerados, explica posiciones y recibe confidencias.

 

Características de la Mediación

 

- Voluntariedad. Cada uno de los mediados puede abandonar el proceso en cualquier momento, por cualquier razón.

- Colaborativa. Puesto que ningún participante en Mediación puede imponer nada a nadie, todas las personas están motivados para resolver los problemas y alcanzar los mejores acuerdos.

- Confidencial. La Mediación es confidencial. Las conversaciones mantenidas durante el proceso, y todos los materiales utilizados para la Mediación no son susceptibles de ser utilizados (esto incluye al propio mediador) en ningún procedimiento legal posterior, por ninguna de las partes en conflicto.

- Informada. El proceso de Mediación ofrece la oportunidad de obtener e incorporar información y consejo legal. Cada uno de las partes mediadas puede recabar dicha información, solicitada de su abogada, o de un abogada conjunto que hayan acordado contratar.

- Autorresponsable y satisfactoria. La base de una participación activa en la resolución voluntaria del conflicto que conduce a las partes a una Mediación, el nivel de satisfacción de los participantes en ésta, y el grado de implicación y compromiso para mantener y cumplir los acuerdos alcanzados, ha demostrado ser notablemente superior en comparación con otras opciones relacionadas con la reclamación de los intereses de las partes en conflicto en vía judicial.

A su vez la persona mediadora debe ser imparcial, neutral y facilitar la comunicación. La mediadora tiene la responsabilidad de asistir a cada parte mediada y no puede favorecer los intereses de una frente a los del otra, ni puede favorecer un resultado específico de la Mediación.

 

¿Cómo se desarrolla y cuánto dura la mediación?

La persona mediadora, previamente solicitado por las partes, las citará a una sesión inicial para informarles de sus derechos y deberes, principios que rigen la mediación, características del procedimiento, su duración y honorarios. Si las partes se muestran de acuerdo, se iniciará el procedimiento de mediación propiamente dicho, levantado acta de ello.

Seguidamente se procederá a recabar los datos y documentación necesarios.

A continuación se van a celebrar las sesiones necesarias – conjuntas o individuales – que permitan a las partes exponer sus puntos de vista sobre el conflicto y sus causas, sus intereses y demandas con la ayuda de la persona mediadora. En estas sesiones las partes irán buscando y generando nuevas alternativas para resolver su controversia, valorándolas para encontrar la solución que mejor se adapte a las pretensiones de ambas.

El procedimiento termina con la redacción del acuerdo o acuerdos alcanzados, en su caso, así como la redacción del acta final. Si las partes así lo deciden, pueden elevar a escritura pública dicho acuerdo a fin de dotarlo de eficacia ejecutiva.

Es un proceso que suele durar de 3 a 10 sesiones de, aproximadamente, hora y media. Sin embargo cada proceso es muy distinto. La predisposición, el entendimiento entre las partes o el tiempo disponible son algunos factores importantes a la hora de avanzar en la mediación.

 

La mediación familiar

 

La mediación familiar trata conflictos entre personas de una misma familia o allegados. En este tipo de mediación es muy importante el aspecto emocional. No es tan importante llegar a un acuerdo rápido como el profundizar en la relación y ser conscientes de que las soluciones deben ser a largo plazo. Debemos tratar, si es necesario, antiguos conflictos y ver quiénes son los afectados. Se trata de resolver profundamente el problema para que sea duradero en el tiempo, puesto que la convivencia, aunque sea mínima, se dará. Los casos más comunes son:

 

  • Ruptura del matrimonio por separación, divorcio o nulidad, o rupturas de parejas de hecho.
  • Crisis de comunicación de miembros de la familia.
  • Discrepancias intergeneracionales.
  • Disputas económicas entre miembros de la familia.
  • Dificultades educativas con adolescentes.
  • Conflictos en el seno de la empresa familiar.
  • Personas que, habiendo sido adoptadas o acogidas, buscan sus orígenes en la familia biológica.

 

 

 

 

 

 

 

Ventajas de la mediación familiar frente al litigio judicial.

 

 

  • Es un procedimiento más simple y con menos grado de formalidad, lo que produce una mayor libertad de las partes.
  • Tiene menor coste económico para las partes.
  • Reduce el coste emocional. No genera más confrontación sino un entendimiento que mejoran la convivencia.
  • Facilita el ahorro de tiempo y energía tratando de lograr un acuerdo favorable para todas las partes.
  • Se potencia la capacidad de las partes para intentar la solución de sus conflictos, sin que tenga que intervenir necesariamente el Estado.
  • Fomenta la responsabilidad de las partes, que toman conciencia de que los acuerdos que alcancen se han adoptado en libertad y deben ser mantenidos. Por ello suelen ser duraderos.
  • Posibilidad de revisión de los acuerdos para que estos estén actualizados y no crear problemas posteriores.

 

Si crees que podemos ayudarte en algún conflicto evitando la dura vía judicial, contacta con nuestra cooperativa. Por falta de información no te quedes sin derechos.

 

Jarsia Abogados presenta el nuevo servicio de Mediación Familiar. Fieles a nuestros principios apostamos por la autogestión de los conflictos.