Jarsia Abogados consigue la absolución del "represaliado de la Velá" en Córdoba, acusado de agredir a un policía

El Juzgado de lo Penal número dos de Córdoba ha dictado sentencia absolutoria en favor del joven "represaliado de la Velá", acusado de agredir a un Policía Nacional en septiembre de 2011 durante las protestas ciudadanas contra el nuevo modelo de la Velá que aplicó el gobierno municipal del PP y para el que el fiscal y la acusación particular, ejercida por un sindicato policial, pedían una pena de entre ocho meses y un año de prisión, respectivamente, amén de que abonara multas e indemnizaciones de entre 1.400 y 1.800 euros.

Sin embargo, el juez ha determinado en la citada sentencia, a la que ha accedido Europa Press, que corresponde absolver al acusado del delito de resistencia y de la falta de lesiones que se imputaban, pues considera que no ha quedado probada su participación en los hechos y porque, además, "la identificación del acusado en sede policial", como se produjo, "adolece de las más mínimas garantías", pues, "más allá de que no se haya explicado muy claramente cómo se llega a establecer la filiación del acusado, lo cierto es que ya de por sí la identificación viene viciada cuando se recoge de unas imágenes aparecidas en prensa, que sirven claramente de referencia al agente y que, en todo caso, tampoco pueden fijarse en el tiempo si son anteriores o posteriores al incidente".

A eso hay que sumar, además, según se recoge en los fundamentos de Derecho de la resolución judicial, que "frente a esta identificación más o menos anómala, en el acto del juicio varios testigos han declarado que el acusado no intervino en ese incidente porque era una de las personas que participaba en la batucada".

En lo que se refiere a hechos probados, la sentencia indica que sobre las 21,00 horas del día 7 de septiembre de 2011 "un numeroso grupo de ciudadanos protestaba en la Plaza del Santuario de esta ciudad contra el grupo de gobierno municipal por discrepancias en la organización de la Velá de la Fuensanta. En esos momentos se estaba celebrando el pregón y las autoridades habían establecido un dispositivo policial que, tras unas vallas, impedía el paso a los manifestantes".

En un momento indeterminado, según detalla el fallo judicial, "un individuo tiró una botella contra los agentes, empujando el grupo hacia el lugar en el que se encontraban las vallas, una de las cuales cedió golpeando" a un agente "en la mano derecha cuando intentó cogerla", sufriendo "lesiones que curaron, con la primera asistencia, a los 21 días, todos ellos impeditivos para sus ocupaciones".

Sin embargo, "no consta que el acusado "fuese la persona que tirara la valla contra el agente con intención de agredirlo", es más, tal y como se destaca, por otro lado, en los fundamentos de Derecho, "más allá de las cuestiones probatorias, en cuanto a la participación del acusado, lo acreditado es que, en un momento indeterminado, se produce una avalancha de personas que hace que las vallas caigan, alcanzando una de ellas al agente, que trata de evitar su caída, pero en modo alguno se describe una conducta que vaya directamente encaminada a atacar o acometer la misma, ni tan siquiera puede afirmarse que remotamente estas personas pretendieran causar algún mal a los agentes con la caída de las vallas".

La consecuencia es el fallo absolutorio para el acusado, que el día de la vista oral contó con el apoyo en el exterior de los juzgados de  unas 100 personas, convocadas por el autodenominado 'Grupo de Apoyo a las Personas Represaliadas de la Velá de la Fuensanta' de Córdoba, los cuales reclamaron la absolución que ahora se ha producido.